La lluvia amarilla

Tiempo de Lectura: 3 min.

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!Quiero orinar!

Por favor espere que no es su turno.

!Quiero orinar!

Por favor sea paciente.

!Quiero orinar!

Un minuto más y ya va a poder.

Sin saber que hacer, él se sale al balcón y comienza a regar las palmeras desde el segundo piso. Sale una cantidad de orina majestuosa, un chorro enorme que llueve sobre la palmera más cercana, al pie de donde hay un hormiguero gigantesco.

Las hormigas en la palmera reciben el preciado líquido. Lo prueban, se maravillan por su dulzura, y alegres llevan las gotas amarillas a su hormiguero.

En el hormiguero hay un reventón, la pachanga más grande en el pequeño mundo de los formícidos. Nunca habían encontrado lluvia tan sabrosa y dulce como la miel. Una lluvia intoxicante que emborracha tanto a obrera como a reina. La dulzura del elixir ocasiona una tomadera generalizada, y en el frenesí se acaba toda el agua amarilla en pocos minutos.

Ya sobria, la reina hormiga manda a buscar la fuente del elixir amarillo. Sin dudar un instante, miles de hormigas se mueven como una sola, buscando las huellas químicas que llevan al elixir.

Sin saber la conmoción que ha causado abajo en las palmeras, el paciente está todavía en el balcón, respirando relajadamente al fin, pero preocupado qué le va a decir al enfermero.

El enfermero sale al balcón para ver qué está pasando con su paciente.

Lo siento, le dice el paciente, no me aguanté las ganas y tuve que orinar desde el balcón. ¿Le parece si regreso mañana para tomar las muestras de orina para análisis?

El enfermero mira hacia abajo del balcón, ve las hormigas subiendo frenéticas por las paredes de la clínica. Ve al paciente, con los pantalones dos tallas más grandes que su cintura, signo de pérdida rápida de peso, y a su lado dos bolsas vacías de papel que tienen sobras de comida, señal que el paciente tenía un apetito extremo.

Señor, dice el enfermero poniendo su mano sobre el hombro del paciente, sí vamos a hacer los análisis de todas maneras, pero usted lo que tiene es diabetes, de la que se llama Diabetes Mellitus.

¿Diabetes mellitus? ¿Y eso que significa?

Pues mi amigo, creo que viene del griego, y significa algo así como chorro endulzado con miel, y mejor nos entramos a la clínica y le explico con calma a puerta cerrada, porque las hormigas ya están llegando al balcón… y se ven muy sedientas.

Para aprender más sobre la diabetes mellitus:

Cuando catar la orina te confirmaba una diabetes

Diagnostico moderno de la diabetes

 

Ivan Fernando Gonzalez
I am a scientist and communicator who is interested in science communication, diversity and inclusion, and outreach. I’m also a fan of STEM en Español.

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